La 25ª Argentario Sailing Week – Miramis Trophy llegó al segundo día de competiciones con nuevas disputas, cambios importantes en la clasificación y condiciones nuevamente favorables a la vela en el Golfo del Argentario, en la Toscana.
Este viernes, 26 de junio, cerca de 50 veleros clásicos y de época, provenientes de diez países, volvieron al mar para una prueba marcada por viento constante del oeste entre 12 y 16 nudos. La intensidad fue ligeramente superior a la registrada en la apertura de las regatas y exigió aún más preparación física, lectura táctica y precisión de las tripulaciones.
La flota rinde homenaje a Marco Borghi
El briefing del segundo día comenzó con un homenaje a Marco Borghi, integrante de la tripulación del velero Freya, que murió repentinamente tras sentirse mal el día anterior y ser llevado al hospital de Grosseto. Representantes del Yacht Club Santo Stefano, del Comité Organizador y de las tripulaciones participantes observaron un minuto de silencio. Como demostración de respeto y unión, las embarcaciones también navegaron con sus banderas a media asta.
Recorrido técnico exige estrategia y preparación física
La salida se realizó a las 11 horas. Ante la estabilidad de la dirección del viento, el Comité de Regata definió dos recorridos: la mayor parte de las clases enfrentó un trayecto de 14,5 millas náuticas, mientras que la categoría Cruiser disputó una ruta más corta, de 9,9 millas. La prueba principal presentó mayor dificultad técnica, con tres largos tramos de ceñida y sucesivos cambios de amura.
Para Marco Poma, comodoro del Yacht Club Santo Stefano y director de las actividades marítimas, la estabilidad del viento permitió una competición de alto nivel, en la que las cualidades técnicas de las embarcaciones y de las tripulaciones quedaron en evidencia.
Marilee gana nuevo duelo entre los "Fighting Forties"
Uno de los principales momentos del día ocurrió en la categoría Gaff Vintage, con un nuevo enfrentamiento entre los históricos veleros de la clase New York 40. Esta vez, la victoria quedó con el Marilee, de Alessandra Angelini, representante del Yacht Club Santo Stefano. El Chinook, de Paolo Zannoni, terminó segundo, y el Rowdy, de Donna Dyer, tercero. El desempeño llevó al Marilee al liderazgo provisional de la categoría.
Proyectados por Nathanael G. Herreshoff, los veleros New York 40 fueron construidos originalmente para integrantes del New York Yacht Club. Conocidos como "Fighting Forties" ("Cuarentones Guerreros"), se convirtieron en referencia por su competitividad. De los 14 ejemplares originalmente construidos, solo algunos continúan navegando, tres de ellos, Marilee, Chinook y Rowdy, están reunidos en esta edición.
Ganadores del segundo día
Los ganadores de las ocho categorías en la segunda regata fueron:
- Big Boats: Hallowe'en (2ª victoria consecutiva, líder general)
- Gaff Vintage: Marilee
- Marconi Vintage: Leonore
- Classic: Crivizza
- Classic IOR: Ojalà
- Cruiser: Star Sapphire (asumió el liderazgo general)
- Spirit of Tradition: Flight of Durgan
- Swan Classic: Lithian (asumió el liderazgo general)
Los resultados aún eran provisionales tras el segundo día y podían sufrir alteraciones en las regatas siguientes.
Rowdy celebra 110 años de historia
En el segundo día, el destaque histórico fue el Rowdy, velero que cumple 110 años en 2026. Botado en 1916 y proyectado por Nathanael G. Herreshoff, integra la histórica clase New York 40. Su primer propietario fue Holland Sackett Duell, entonces senador del estado de Nueva York. Después de un período de deterioro, el Rowdy fue recuperado a partir de 1998 y volvió a las grandes competiciones internacionales, conquistando resultados expresivos en regatas de veleros clásicos en Europa.
En 2022, el Rowdy perdió su mástil durante una tormenta con viento cercano a 40 nudos en Imperia. Tras el incidente, volvió a utilizar una configuración de velas próxima a la original de 1916. La embarcación tiene 19,79 metros de eslora y, más de un siglo después de su botadura, continúa participando de competiciones de alto nivel. Desde 2013, pertenece a Howard y Donna Dyer.
Compromiso con la protección del mar
La programación del segundo día también incluyó una visita exclusiva de navegantes e integrantes del Yacht Club Santo Stefano al buque-escuela Palinuro, de la Marina Italiana. Durante la actividad, Marina Gridelli, representante de Marevivo Toscana, entregó al presidente del club, Alessandro Maria Rinaldi, la bandera de la organización ambiental, izada a bordo del Palinuro y, después, en el mástil del Yacht Club Santo Stefano, un gesto que representó el compromiso compartido con la educación ambiental y la protección de los mares.
Tradición transmitida entre generaciones
La cultura de la vela también aparece en las relaciones familiares presentes en la competición. Entre los participantes estaban Federico Passoni, navegando en el Leonore junto a su padre, Enrico; Federico Colaninno, en la tripulación del Chinook con su padre, Nando; y Federico Piani, en el Marilee mientras su padre, Mauro Piani, competía a bordo del Leonore. Las historias demuestran cómo el conocimiento de la vela y la pasión por el mar continúan siendo transmitidos entre generaciones.
La Argentario Sailing Week – Miramis Trophy siguió con nuevas pruebas hasta el domingo, 28 de junio. Embarcaciones centenarias no están solo expuestas en el Golfo del Argentario: siguen compitiendo, cruzando la línea de llegada y escribiendo nuevos capítulos de una historia que permanece viva en el mar.
Por: Redação Mundo Mar
Foto: Marco Solari e Valerio Pollio







